Los Emiratos Árabes Unidos eran el primer
escalón a sortear para la celeste, a priori un rival accesible. Lo que nadie
tenía en cuenta es que los desconocidos árabes tenían condiciones para
complicar a los sudamericanos. Los asiáticos liderados por Omar Abdulrahman y
con la presencia en ataque de Ismaeil Matar, hicieron tambalear a los charrúas.
La dupla del conjunto de rojo, enmudeció a los 22 minutos a todo el estadio
sorprendiendo con el gol marcado por Matar, lo que se pronosticaba como un
tramite para la celeste, se hacia cuesta arriba. Hasta ese momento, David
dominaba a Goliat, Emiratos era más y Uruguay no podía tener la pelota. Así
continuarían las acciones hasta el final de la etapa. La excepción fue un tiro
libre a los 41 minutos Gastón Ramírez cambió por gol, una verdadera joya con un
zurdazo al ángulo izquierdo de Ali Khaseif.
El segundo
tiempo fue totalmente diferente. Nicolás Lodeiro fue el golpe de aire fresco
que Uruguay necesitaba para imponer su historia y hacer valer el favoritismo de
la previa. Desde la reanudación, los sudamericanos fueron más y a los 10
minutos se encontraron con la ventaja, marcada por el recientemente ingresado
Lodeiro. Durante toda la segunda etapa Uruguay dominó, los árabes creaban
alguna ocasiones que se terminaban diluyendo antes de llegar a comprometer
seriamente a Campaña.
En resumen, un tiempo para cada uno. La diferencia la marco la capacidad de Uruguay para poder marcar en el momento de dominio de su rival. Buen segundo tiempo uruguayo y grandes esperanzas para los árabes que de continuar por éste sendero, tendrán más alegrías que tristezas.



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